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TIEMPOS NUEVOS

Reflexiones

Tardes inolvidables

Con el transcurrir del tiempo he olvidado los nombres de mis profesores y el de las asignaturas que cursé, algunas reprobadas y abandonadas, mas con la promesa de volver algún día y remediar todo el mal provocado en el pasado.

Hace unos días mientras leía los titulares de los periódicos, costumbre que tengo desde mi infancia, me percaté de una señora que me miraba de reojo, y antes de poder reconocerla; ella, sumamente emocionada, pronunció mi nombre y apellido, yo , totalmente sorprendido, apenas pude decir: ¡Profesora, me recuerda aún!, ¡claro, a ti y a tus compañeros que son tan ingratos! me contesto y se le veía tan contenta de verme, seguramente tan cambiado y tan distinto al escolar que ella cobijo en esas tristes aulas donde tan horribles momento viví. 

No sé el nombre de la profesora ni el curso que me enseño o simuló enseñar, pues los recuerdos de mis tiempos estudiantiles son las horas de salida, cuando junto a mis compañeros, de clase, abandonabamos las aulas y a los estúpidos profesores, en busca de esa libertad que las paredes rojiamarillas nos negaban todas las mañanas, de lunes a viernes, de ocho a una y de abril a diciembre; para ir hacia el barrio y nuestras casas en busca de las verdaderas tardes inolvidables.

Esas tristes y horribles paredes rojiamarillas muchas veces fueron sorteadas para escapar a la calle y jugar un partidito de futbol o caminar felices por los parques y jardines sin ningún control docente.

Ha pasado el tiempo y lo que recuerdo de la secundaria son los momentos fuera del aula y del colegio; pues lo que me queda de las aulas y el colegio mismo, es la pésima educación que nos tocó recibir.

Feliz Navidad para Todos

Feliz Navidad para Todos

Llega Navidad y todos queremos regalos, pero también hay que saber que los mejores regalos no son los objetos materiales, sino los verdaderos sentimientos de amistad y amor. Que esta Navidad no sea importante lo que recibes, que sea importante que la estés pasando feliz con la compañía de tus familiares y amigos más queridos. ¡Feliz Navidad!

El camino es largo y con obstáculos...

He visto a mis amigos caerse y levantarse... y es que cuando uno cae solo queda una cosa que hacer: seguir viviendo. En la vida podemos luchar o no, creer o no creer, seguir o parar.

Los días que esperaba por ti

No dormir una noche entera porque la felicidad no me dejaba, es uno de los más gratos recuerdos que tengo de ella.

El amor no existe y por eso hay que inventarlo

Alguna vez escuche decir que el amor es a fin de cuentas lo único importante; pero yo siempre he creído que el amor no existe, que es una costumbre... y que si existiera, es solo para los tontos, para que se la crean, para que sueñen y se despreocupen de las cosas importantes y no se sientan miserables.

Pero hace poco, recordando que alguna fui feliz y que amé y pensando que esos momentos pasados pueden volver a existir al menos unos instantes, ahora ceo que deberíamos inventar el amor y amar.

Creo que el amor es uno de los mejores inventos del hombre. 

Todos los días canto al amor

El amor es indispensable aunque no exista

En la ruta del amor

El amor me llegó a veces de casualidad, me fui enamorando poco a poco, casi sin darte cuenta de que ella o ellas iban ocupando mis tardes y mis noches después. Otras veces fui yo el que busco el amor, cansado o aburrido de la soledad, deseoso de besar y juntar mi cuerpo a otro, me lancé a la conquista del amor, amor al amor, amor por amar a quien encajara con mis ideales y deseos. El amor no siempre llega solo, a veces también hay que buscarlo.

Ella espera el amor en otra parte

La conocí en la universidad, un día muy temprano cuando iba a recoger un documento, ella me cayó bien por su sinceridad, se la pasó hablando mal de los estudiantes de comunicación, y cuando le dije que yo estudiaba dicha especialidad ni se inmutó. Desde entonces siempre que la casualidad nos lo permitía compartíamos conversaciones cada vez más interesantes y confidenciales. No eramos amigos, incluso puedo confesar que yo no sabía su nombre y no se me ocurrío peguntárselo y solo lo supe cuando descubrí que teníamos amigos y conocidos comunes, había olvidado lo pequeña que es la universidad. Con el tiempo y ya conociendo su nombre empezamos a salir como quien no quiere la cosa, hasta que un día la vi y casi no la reconozco, se había maquillado y creo que ya por ese tiempo ella me comezaba a considerar alguien en su vida, ya no era solo yo el que la abordaba, sino que ella me pasaba la voz, me llamaba y nos poníamos a convear. Deje de verla como la chica extraña y me puse a contemplarla como mujer.

Hora de empezar a amar

No creo en el amor, sin embargo, recuerdo haber amado. En algún momento de mi pasado he sentido en mi corazón esa cosa rara, extraña y loca llamada amor. Y es que nuestra opinión del amor dependerá de lo que estemos viviendo y de la persona que ocupa parte de nuestros pensamientos.

Cuando dices adiós es para siempre

No importa cuanto te alejes de mí, el mundo es redondo y tarde o temprano me volverás a encontrar, pero ya no seré el mismo. Yo no te guardaré rencor y no habrá de que arrepentirse. Yo entendí que no eras para mí y eso es lo mismo decir que yo no te merecía, no se trata de buscar culpables ni pensar en lo que pudo ser. Las despedidas son siempre tristes porque solemos recordar siempre los momentos y acciones felices; sorprendidos lloramos al darnos cuenta que fue un pequeño e insignificane detalle que nos hirió el orgullo y nos alejó, sentimentalmente, para siempre. Siempre te querré porque en mi menoria aparecerás eternamente como eras en los días felicies que nos tocó vivir... adiós para siempre.

Un día en la vida...

He podido sentir que el amor se va, que los amigos se alejan y que la tristeza se instala en lo más profundo de nuestro ser, sin embargo, ahora más que nunca sé, que aún eso no es motivo para decaer, porque el amor y la amistad no se van, solo se mudan de lugar, siguen dependiendo de nuestra voluntad, pero se esconden en otras personas o seres... aparecerán nuevos amores y nuevos amigos y hay que estar listos para darles lo mejor de nosotros.

Felicidad: días buenos y malos

No podemos estar felices todo el tiempo, la felicidad también cansa. Tenemos que reflexionar, buscar soluciones, afrontar nuevos retos o problemas y salir airosos. Felicidad es dar y para dar hay que tener y para tener hay que conseguir y para conseguir hay que luchar, trabajar, esforzarse y entregarse por un ideal. No podemos estar felices todo el tiempo, la felicidad viene de poco en poco y vale la pena, pero no hay que desesperarnos, hay que disfrutarla cuando la tenemos, hay que compartirla y entregarla; dejarla que se vaya para que regrese con más fuerza. A veces no hay tiempo para ser feliz y otras veces hay que serlo todo el tiempo para no sufrir. 

Todos cometemos errores

Todos tenemos algo de que arrepentirnos, una acción que si el tiempo nos permitiera retroceder, no dudariamos en corregir. Qué hubiera sido de mi vida si en vez de esto, hubiera hecho lo otro; dónde me encontraría ahora: así comienza una de los cuentos inéditos de Daniel Gonzales, más yo lo he bautizado como "Dueño del error", porque el personaje principal carga con el dolor de haber traicionado a su mejor amigo, dolor que al principio puede tolerar porque el éxito lo acompañaba y pasaba sus horas y días rodeado de personas que lo admiraban (los pocos) y otros que se aprovechaban de su fortuna (los muchos). Pasa el tiempo y con la madurez los interesesy gustos cambian, su forma de vida lo llevan a la reflexión y a la soledad, un hecho inesperado abre la herida y esta crece sin detenerse hasta que nuestro personaje cree adivinar lo que su vida hubiera sido sin la traición que en su momento le parecía lo más justo y natural, una señal de esos tiempos. Ahora el tiempo le daba esa oportunidad: Regresar.

No puede pasarme esto

Cómo puedo enamorarme si no creo en el amor, por qué ahora ocupa ella mi mente todo el tiempo, quisisera concentrarme en otra cosa... 

Por los días que vendrán

Muchos años han pasado y sin embargo todavía recuerdo ese día, me invade la nostalgia mientras que mis sentidos vuelven a recuperar sabores y olores que ya parecían perdidos, entonces la imagen vuelve a mi mente, no recuerdo las palabras, pero si que era inmensamente feliz.

Tener hijos, convivir y ser felices...